Daniel Ramos «Los Chorrancos» 2021: la Garnacha de pizarra que susurra

Daniel Ramos: filosofía de mínima intervención

En el fascinante universo de Gredos, hay nombres que se han convertido en sinónimo de una forma muy personal de entender el vino. Uno de ellos es, sin duda, Daniel Ramos. Junto a su mujer Pepi San Juan, lleva años explorando los viñedos de Cebreros y El Tiemblo con un objetivo claro: embotellar el paisaje con la mínima intervención posible. Su proyecto es un mapa líquido de las diferentes parcelas, suelos y orientaciones de la zona, demostrando la increíble versatilidad de la Garnacha. Daniel es uno de los grandes nombres de la Garnacha en Gredos, un viticultor que interpreta el terruño con una sensibilidad única y una forma de elaborar muy personal.

Viñedo en ladera Los Chorrancos en El Tiemblo, Ávila, con cepas pequeñas en espaldera y suelo seco de tonos ocres, con vistas a un valle y montañas azules.
Vista del viñedo de Los Chorrancos en El Tiemblo (Ávila), donde Daniel Ramos cultiva sus cepas viejas de Garnacha en altura.

El vino se hace en el viñedo

Su filosofía es clara: «El vino se hace en el viñedo, no en la bodega». Daniel trabaja exclusivamente con levaduras autóctonas, fermentaciones espontáneas y un sulfitado mínimo, buscando que cada parcela hable por sí misma. Sus viñedos, algunos centenarios, se cultivan siguiendo principios ecológicos, sin herbicidas ni pesticidas sintéticos. En bodega, la intervención es mínima: fermentación en depósitos de hormigón, crianza en fudres de roble francés usados que respetan la fruta, y embotellado sin filtrar. «Yo solo acompaño a la uva en su transformación», suele decir Daniel, y esa humildad se traduce en vinos que son puro terruño embotellado. Cada una de sus referencias – El Chorranco, LLano Toledo, El Altar – es un mapa líquido de su parcela de origen, donde la pizarra, el granito o la arena hablan directamente al paladar.

Una advertencia honesta

Si estás acostumbrado a vinos más «comerciales», con sabores potentes y predecibles, los vinos de Daniel pueden sorprenderte al principio. Su estilo natural, sin correcciones tecnológicas, puede presentar matices que algunos paladares interpretan como «raros» o «diferentes». No es defecto, es personalidad. Estos vinos hablan un lenguaje más sutil, requieren más atención y paciencia para ser comprendidos. Son vinos para degustar, no para beber de forma automática. Mi consejo: bébelos con mente abierta, deja que se expresen en la copa, y dale tiempo a tu paladar para adaptarse a esta honestidad vinícola. Una vez que conectes con su estilo, entenderás por qué Daniel tiene seguidores tan fieles.

«El Chorranco» es uno de sus vinos de paraje, una Garnacha que nace de viñas viejas plantadas en ladera sobre los característicos suelos de pizarra de la zona. Y es un vino que define a la perfección el estilo de su autor: aquí no hay fuegos artificiales ni una potencia abrumadora. Al contrario, es un ejercicio de delicadeza y contención. Es una de esas Garnachas que susurran en lugar de gritar, que te seducen con la sutileza de sus aromas a hierbas de monte y fruta roja fresca. Es la prueba de que la complejidad no siempre está ligada a la estructura, sino a la finura de los matices.

¿Cómo se expresa en la copa esta elegante Garnacha de pizarra?

Los Chorrancos 2021

Daniel Ramos Viticultor

100% Garnacha (Tinta, Peluda, Gris y Tintorera)

DOP Cebreros

Valoración. 89/100

PVP. Aproximado 30€

RCP. Buena

Botella de vino Los Chorrancos 2021 de Daniel Ramos junto a una copa de vino tinto servida y un sacacorchos con corcho.
Los Chorrancos 2021 (Daniel Ramos) , un reflejo puro de la Garnacha de altura de El Tiemblo.

Apariencia

Color rubí de intensidad media, claro y brillante.

Nariz

La nariz es delicada, de intensidad ligeramente por debajo de la media, con notas de fresa madura, violeta, jara, romero y un fondo terroso.

Boca

En boca es seco, con acidez algo por encima de la media, lo que le aporta frescura. Los taninos son de nivel medio, sedosos, y tiene cuerpo medio. La intensidad de sabor está un poco por encima de la media, con recuerdos de fresa madura y un matiz balsámico elegante. El final es de longitud media.

Conclusión

Un vino muy equilibrado y complejo dentro de su estilo, con un potencial de guarda de 3 a 5 años.

Propuesta de menú completo para Los Chorrancos 2021

Entrante

Pisto manchego con huevo de corral escalfado

  • Las verduras guisadas (tomate, pimiento, calabacín) se integran con la fruta roja del vino.
  • El huevo aporta untuosidad que los taninos suaves equilibran.

Plato principal

Cordero lechal asado al horno de leña, con patatas panadera y hierbas de monte (romero, tomillo, laurel)

  • Plato emblemático castellano que se ajusta a la intensidad media del vino.
  • La grasa delicada del cordero se limpia con la acidez media (+) del vino.
  • Las hierbas aromáticas refuerzan sus matices balsámicos.

Queso

Queso manchego semicurado de oveja

  • Intensidad media, con un punto de salinidad que realza la fruta.
  • Su textura mantecosa armoniza con los taninos sedosos.

Postre

Fresas maceradas en vino tinto con azúcar y toque de canela

  • Refuerza la fruta roja madura del vino.
  • La acidez natural de la fresa dialoga con la frescura de Los Chorrancos 2021, cerrando el menú de forma equilibrada.

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