Cuando empecé a explorar los vinos de Gredos, me enamoré perdidamente de esa imagen tan característica: Garnachas pálidas, etéreas, casi transparentes, llenas de flores y fruta roja ácida. Vinos que buscan la finura por encima de todo y que han puesto esta sierra en el mapa vinícola mundial. Pero hace unos meses, catando en una vinoteca de Madrid, me topé con Vallleyglesias G3, un vino que me hizo replantear lo que creía saber sobre esta región. Era un Gredos, sí, pero con más cuerpo, más color, más estructura. Una interpretación completamente diferente que me abrió los ojos a la diversidad que esconde esta sierra.
Hoy quiero compartir contigo ese descubrimiento, porque creo que ilustra perfectamente algo que me fascina del mundo del vino: nunca dejas de aprender.
Rock and Roll y Viñas Viejas: Así Nace Valleyglesias
La historia detrás de esta botella es tan curiosa como el vino mismo. Nos vamos a San Martín de Valdeiglesias para conocer un proyecto que nace de una combinación insólita: la de un restaurador y un músico de Celtas Cortos.
Bodega Valleyglesias es el sueño de los hermanos Fernando y Luis Ocaña. Fernando, el hombre de la tierra y la restauración; y Luis, el violinista de uno de los grupos de folk-rock más importantes de España, decidieron en 1998 unir sus pasiones para recuperar el legado vitivinícola familiar.

Su G2 representa una visión particular de lo que puede ser la Garnacha de Gredos. Mientras que muchos productores de la zona buscan expresar la variedad en solitario y en su máxima pureza, aquí han decidido darle la mano a un pequeño porcentaje de Syrah. El resultado es un vino más estructurado, con un perfil que se acerca a lo que podríamos llamar un estilo más internacional, pero sin perder el alma de Gredos.
Descorchamos el G3 2022: La Cata
Valleyglesias G3 2022
- Bodega: Valleyglesias
- Uvas: Garnacha y Syrah
- D.O. Vinos de Madrid (Subzona San Martín de Valdeiglesias)
- Valoración: 89/100
- PVP: 12-15€
- Relación Calidad-Precio: Excelente

Apariencia
Vino de color granate de intensidad media, limpio y brillante. Ya en la copa se nota que estamos ante algo diferente a la típica Garnacha translúcida de Gredos.
Nariz
En nariz despliega una intensidad media-alta con aromas claros y muy atractivos de arándano, grosella negra y una huella notable de vainilla que habla de su paso por barrica.
Boca
En boca es seco, con una acidez media que aporta frescor sin ser agresiva. Tiene cuerpo medio con una sensación ligeramente más estructurada de lo habitual en Gredos. Los taninos están marcados y todavía muestran cierta firmeza juvenil. Los sabores recuerdan a vainilla, arándano e higo seco, creando un conjunto aromático coherente. El final es persistente, más de lo que esperaría de muchos vinos de la zona.
Mi impresión personal
Me encontré ante un vino muy bien hecho, con una intensidad y complejidad notables. Su ensamblaje con Syrah le aporta esa estructura y ese perfil de fruta negra que lo diferencia claramente de las Garnachas más etéreas de Gredos.
Ahora mismo, esa firmeza tánica le resta algo de redondez y equilibrio en boca, pero su excelente acidez y estructura me hacen pensar que este vino está pidiendo tiempo. Tiene un claro potencial de guarda de 5 a 8 años que le permitirá integrar ese tanino y ganar en armonía.
¿Para quién es este vino?
Es una magnífica opción para quien busque un Gredos diferente, más estructurado, pensado para acompañar platos contundentes. También para quienes quieran descubrir que esta sierra puede ofrecer interpretaciones muy diversas de la Garnacha.
Y para los curiosos como yo, que disfrutamos descubriendo que siempre hay una cara nueva por explorar en cada región vinícola.
¿Has probado alguna vez un Gredos «diferente»? ¿Prefieres las Garnachas etéreas o las más estructuradas? Cuéntamelo en comentarios o responde a la newsletter.
**Dónde conseguir Valleyglesias G2:** Si te interesa probarlo y no lo encuentras, responde a este artículo y te indico dónde conseguirlo.
**La próxima semana:** Continuamos explorando el misterio de la acidez en el vino.
